EL ZORRO DE PARIS | 1957 ‧ 2ª guerra mundial ‧ 1h 38m


En 1944 las tropas aliadas ya han desembarcado en Europa. Francia permanece ocupada por los alemanes que sufren los constantes ataque de la Resistencia y algunos oficiales tratan de impedir el sacrificio inútil de cientos de soldados pasando información procedente del Cuartel General de Berlín a las tropas aliadas. Entre ellos se encuentra el general Quade, que no desea ver como son aniquiladas las divisiones a sus órdenes en el inminente desembarco de Normandía. El capitán Eustenwerth, que actúa como involuntario mensajero de esa información, se enamora de la joven francesa Yvonne y así entra en contacto con la Resistencia. Inesperadamente, los dos idealistas oficiales, cuyos fines no son tan diferentes, se encuentran en ‘bandos’ opuestos.




Aunque como se informa al comienzo, los nombres tomados no son reales, el film se basa en un informe verídico de Herbert B. Frersdorf. La acción transcurre en mayo de 1944, en París, que se encuentra todavía bajo el dominio de las tropas alemanas. El día de la invasión aliada no está lejos y el mundo entero se pregunta cuál será la fecha elegida. En este ambiente de crispación, los servicios secretos trabajan a pleno rendimiento.

El protagonista es Hardy Kruger, una especie de Richard Widmark alemán, un especialista en cine bélico como lo demuestra en la logradísima “El único evadido”, también de 1957. Aquí encarna al Capitán Eustenwetrh, un oficial de tropa llegado a París, tras tres años en el frente ruso, sobrino del lustroso Coronel general Quade (Martin Held, otro actor con experiencia en el género bélico, “Almirante Canaris”, 1954). Quade tiene una visión enfrentada a la establecida por el Führer, en cuanto a detener la invasión aliada –una de las decisiones más trascendentes de la guerra- y así lo plantea en una solemne reunión de altos cargos, aunque su propuesta será rechazada.

La película combina estrategia militar, el intrigante trabajo sordo de los servicios secretos y un pequeño romance. Gusta por la claridad en la exposición de los hechos, fácilmente entendible para no iniciados en cine bélico en general y en este conflicto en particular, por su elegante dirección y su cuidado en los aspectos técnicos: fotografía, montaje, vestuario. Incluso se permite en el último tramo, algunas tomas de tipo expresionista muy logradas. Los travelling ligeros y sutiles que acaban en perfectos encuadres y los actores perfectamente situados, dan idea de lo bien hecha que está la planificación del rodaje.
Ofrece asimismo bellos, aunque efímeros, paisajes de París, como una espectacular panorámica de los jardines de Versalles o el Sagrado Corazón.
Posee además la habilidad de combinar elegantemente la trama de espionaje con la historia del militar alemán y la chica de la resistencia francesa (una bella Mariane Koch), aunque este punto es posiblemente lo menos logrado.

Merece la pena rescatar este film, basado en informes reales, para conocer que algo se movía dentro de la maquinaria totalitaria nazi, y sobre todo, por seguir la interesante historia del voluntarioso capitán Eustenwerth.


Título original
Der Fuchs von Paris
Año
1957
Duración
98 min.
País
Alemania del Oeste (RFA) Alemania del Oeste (RFA)
Dirección
Paul May
Guion
Herbert B. Fredersdorf, Herbert Reinecker
Música
Hans-Martin Majewski
Fotografía
Georg Bruckbauer (B&W)
Reparto
Martin Held, Marianne Koch, Hardy Krüger, Michel Auclair, Paul Hartmann, Viktor Staal
Productora
Co-production Alemania del Oeste (RFA)-Francia; Comptoir d'Expansion Cinématographique, Kurt Ulrich Filmproduktion
Género
Drama. Bélico | II Guerra Mundial

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