ATOR LA LEYENDA DE LA ESPADA DE GRAAL | 1990 ‧ Fantasía/Suspenso ‧ 1h 34m


Esta vez el hijo pequeño de Ator (tambien llamado Ator), tiene que buscar a un enano místico par que restaure la enérgia mágica de las espadas. Así da comienzo una aventura con numerosos peligros. Tercera entrega de "Ator el Poderoso" creada por Joe D'Amato, y cuarta de la saga homónima.





CRÍTICA

Nos ubicamos en el año 90. Conan comienza a verse en la lejanía y el sword & sorcery (1) hace las últimas coletazos en el mundo de cine. Sólo los italianos y, especialmente Joe de Amato, son capaces de extraer todo el jugo a un hit taquillero. Qué digo un hit taquillero! A todos los hits taquilleros que puedan! En esta peli demencial hay cosas de Cristal oscuro, de Blancanieves, de Star wars, de Indiana Jones, de Conan, ... lo que sea. Italia, a través del ínclito Joe D'Amato, sigue haciendo un pulso desigual a las superproducciones americanas, el dudoso éxito recae en hacer pasar por taquilla al espectador defraudado por un póster de la película prometiendo "el oro y el moro". Después, este espectador, quizás un sincero seguidor del género todavía deslumbrado por Conan de John Milius y no escarmentado por el resto de imitaciones, no sabrá cómo ponerse en el sillón cuando no pueda dar crédito a lo que está viendo. El ejemplo más penoso de todo esto son los "casi invencibles" Iriri y Erir, dos autómatas que, de tan invencibles, parecen subnormales, sobre todo cuando se atascan en la arcada natural de la gruta. Después aparece un mini Godzilla de fiesta mayor de pueblo echando fuego por la boca y blandiblu por su piel, con unos enfrentamientos contra el protagonista que, comparativamente, ensalzan prodigiosamente los combates con la araña y la serpiente de peluche de los Ator de Miles O 'Keeffe.

Pues bien, pasamos a la breve sinopsis: Nephele (Marisa Mell), que ha protegido a Ator (Eric Allan Kramer) desde que su padre fue asesinado y su madre Sunn (Dina Morrone) encarcelada por Grindel (Don Semeraro) , una especie de troll que consigue engañarla para tener sus favores sexuales, la encomienda la tarea de volver a forjar la espada de Thor para poder vengar sus progenitores, reencontrarse con su madre y, ya que hay somos, recuperar el trono. Ator deberá ir a la caverna de Grindel, que es quien tiene los restos de la espada, para obligarle a hacer la forja. Con la ayuda de la amazona Dejanira (Margaret Lenzey), testigo de la injusta muerte de su padre, irá al Centro del Mundo a luchar contra Gunther (Donald O'Brien) y su hija Grimilde (Laura Gemser)
Joe de Amato, con esta chapuza, se pega como una lapa a todas las diversificaciones posibles del sword & sorcery, desde la iconografía bárbara de Robert E. Howard hasta el imaginario fantasy de Jim Henson, haciendo gala de un ( sin) sentido de la cutrez digno de destacar. El resultado, por tanto, no puede ser otro que una remendada colección de ideas y situaciones copiadas sin disimulo, haciendo gala de un espíritu "rip-off" descarado hasta el insulto. El resto se limita a crear un "parque temático" escenográfico relativamente convincente donde pasarán cosas de vergüenza ajena.


Pues, a pesar de la estima que me genera el género sword & sorcery (y con la que inflaré la nota seguro -ya me espabilaré en encontrar argumentos del todo sesgados e insustanciales) no puedo negar un cierto fastidio para ver lo de siempre: por un lado, y lo que me genera más aburrimiento, la temática artúrica y la espada legendaria. La pérdida del trono por la usurpación de un tirano, la familia del protagonista y su destino trágico que conlleva venganza. Por otra parte, el trilladíssim triángulo de personajes que entre ellos se equilibran: que si el forzudo protagonista y su contrapunto escurridizo, a veces gracioso, que cubre las espaldas con el arco o cualquier arma arrojadiza, y la guerrera, que se vale por sí misma siempre y cuando no haya necesidad de que el héroe masculino deba marcar paquete.
En este caso, Eric Allan Kramer, quien curiosamente tiene un extenso currículum en el mundo de las sitcom TV series, actúa siguiendo la línea de la producción. Con apariencia de frontman de heavy pastel nórdico, con el cabello cardado y ligeramente ondulado, alcanza la categoría del peor de los sucedáneos de Conan. Y si no busca el iutuf la escena donde la prostituta se ofrece sexualmente para agradecerle que lo haya salvado y Ator se niega con un vehemente y melodramático "please" mientras sacude su cabeza y la para delicadamente con las manos

Puede que esta actuación (y otros) sean fruto de unas consignas muy específicas de la dirección en busca de background psicológico? O es que el estimado Joe de Amato, inmerso en el blandiporno está distraído detrás de la cámara gestionando el calendario de 1990 para ver cómo encajar todas las producciones que sea posible a destajo? "Visto lo visto", creo que una de las grandes miserias del rey del cine trash europeo es su galopante miopía en la dirección de actores. Por citar pelis aquí comentadas recuerdo el movimientos mecánicos de Miles O'keeffe a Ator 2 el invencible; y las delirantes ausencias interpretativas a Gomis: Terror en el mar Egeo. Imagino que, prodigándose con el sofcore y el porno, aunque debería haber una desvinculación mayor en la tarea de dirigir que se sustentaría en el "sigan, sigan ..." futbolero. Y es en este marco de inoperancia donde actores con bastante oficio, en el ocaso de sus carreras pero vivos en la cartera de la compañía de de Amato, pueden disimular dichas carencias; es el caso de Donald O'Brien, al menos con el puesto teatral denota oficio, y, especialmente, el de Laura Gemser que, con la exótica belleza que explotó con múltiples Emanuelle s, suma presencia en sus limitaciones interpretativas.
Un comentario aparte merece Marisa -Diabolik- Mell. En las postrimerías de su carrera y de su vida. La he visto en dos pelis más de la época, a parte de la comentada ahora (Senzacione de amore y Cuerpos desnudos), siempre desde la tristeza de comprobar la sombra apagada y deformada de la escultural austriaca por su problema con el alcohol y las drogas y, más tarde, con un cáncer que provoca su muerte el 92. Fue la primera actriz de todo el star system europeo que voy idolatrar al descubrirla a Una historia perversa. Con Diabolik, también vista hace muuuucho tiempo, me quedé directamente de pasta de boniato ante los encantos, la sensualidad y el erotismo de Eva Kant de Marisa Mell.

Carlo Maria Cordier, es uno de los pocos que ponen un punto de calidad a la "factoría" Filmirage, en general. Para este tipo de pelis no abundan bandas sonoras mínimamente elaboradas. Con intención de acompañar a la narración y descripción de los hechos, Cordier utiliza flautas new age, corazones, y sonidos electrónicos integrados a la orquesta. Su apuesta en cuanto al uso de sintetizadores no encaja demasiado bien con la narrativa fílmica y la temática clásica reiterada y fuerza impersonal, pero aisladamente de la peli es, cuando menos, interesante. Diferente en cuanto a la BSO de Los Padalines (ronda por el blog, que lo sepáis) donde la estética new wave de los personajes liga perfectamente con el acompañamiento musical.
Voy gastando todos los argumentos posibles sin aportar gran cosa positiva en la peli. Sólo me queda añadir que no hay que recurrir al cine turco para encontrar descaradas imitaciones de "mercadillo". Por lo menos, hermanarnos con él (y con los países de la cuenca del Mediterráneo) para una época donde estos subproductos sólo podían llegar al espectador ingenuo a través de una industria, en este caso, la de la emergente home video con distribuidores que compraban pelis a kilo. Ator: la leyenda de la espada de Graal, va más allá de la espontaneidad y de un tono naïf a veces bañado en sangre, y que suelo agradecer. Es cierto que me puedo maravillarse con una producción de estas características, porque puede inspirar una especie de amor (fue) por el género sólo con ingenio y pobreza. Tunka el guerrero, por ejemplo, es una película que detrás del cartón piedra hay mucho amor por el género (al menos es lo que me transmite). En cambio, detrás del cartón-piedra de Ator: la leyenda de la espada de Graal, sólo soy capaz de ver ... cartón piedra


Título original
Ator: Quest for the Mighty Sword aka 
Año
1990
Duración
94 min.
País
Italia Italia
Dirección
Joe D'Amato
Guion
Joe D'Amato
Música
Carlo Maria Cordio
Fotografía
Joe D'Amato
Reparto
Eric Allan Kramer, Margaret Lenzey, Donald O'Brien, Laura Gemser, Marisa Mell, Dina Morrone, Chris Murphy, Don Semeraro
Productora
Filmirage S.r.l
Género
Fantástico. Aventuras. Acción | Secuela. Serie B. Espada y brujería

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