SIETE AÑOS EN EL TIBET | 1997 ‧ Bélico/Drama ‧ 2h 19m


Heinrich Harrer fue un famoso alpinista austríaco que intentó la ascensión al Nanga Parbat; desgraciadamente, su aventura se vio bruscamente interrumpida por el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Tanto él como su compañero, Peter Ausehnaiter, fueron recluidos en un campo de concentración, del que lograron escapar a través de las montañas.





Basada en una historia real se trató de reflejar en la medida de lo posible la realidad, puede resultar algo lenta o relajante, según se mire. La historia es lo que es y quizás la mayor parte de el esplendor se lo lleva Pitt y los paisajes formidables de aquellas latitudes.
El director del filme, Jean-Jacques Annaud se las arregló para mandar un equipo de la segunda unidad al Tíbet para filmar en escenarios naturales, con la excusa de que estaban rodando un documental. El personaje que interpreta Brad Pitt, Heinrich Harrer, fue el primer occidental junto con Peter Aufschnaiter en visitar y vivir en la Ciudad Prohibida de Lhasa desde el siglo XVIII.
Se alteró el diálogo en dos secuencias para rebajar el nivel de polémica en torno al pasado nazi de Heinrich Harrer, que destapo la revista alemana Stern. En la primera un oficial alemán se refiere al personaje como “distinguido miembro del Partido Nacional Socialista” en lugar de “al hombre que colocó nuestra bandera en la cima del Eiger”. Y en la segunda Harrer, comprobando el ataque salvaje del ejército comunista a los monjes budistas, asegura en voz en off que “no hace mucho yo abrazaba los mismos ideales. Hubo un tiempo en el que no era tan distinto a los chinos intolerantes”. Tanto Brad Pitt como David Thewlis, protagonistas de la cinta, tienen prohibido entrar a China debido a que los cuidadanos de aquella ciudad consideraron ofensivo el argumento de la película. El Tíbet se recreó en los Andes, se eligieron los pueblos de Upspallata y Mendoza, una ciudad argentina con 700.000 habitantes, donde se reprodujeron el poblado de Lhasa y el palacio de Potala, con más de mil habitaciones, donde han residido los Dalai Lama.

Cierto es que la película sigue siendo algo lenta, no apta para los más impacientes, y algo larga, pero merece la pena. La historia que nos cuenta está basada en hechos reales y me ha parecido que los retazos de vida de Heinrich Harrer son realmente interesantes. Tengo que reconocerle a su director, Jean Jacques Annaud, su buen hacer, y éso que no es santo de mi devoción, precisamente, pero de él siempre me ha impresionado la dedicación que le pone a describir los pequeños detalles más que a los personajes, para ello tan sólo hay que ver otra de sus películas, "El amante". En cuanto a los actores, creo que acertaron de lleno. Brad Pitt forma parte de ese grupo de actores que son atacados siempre por su atractivo físico, parece que a la gente le cuesta reconocer que, aparte de belleza, pueden tener talento (ocurre lo mismo con el pobre de Tom Cruise). Defiendo a Brad Pitt, me parece un buen actor, comprometido con cada papel que cae en sus manos y aquí está francamente bien, más rubio que nunca, le da ese toque de rebeldía y soberbia que parecía predominar en el carácter del verdadero Heinrich Harrer. Junto a él un más que correcto David Thewlis, paradigma del actor independiente, al que es prácticamente imposible ver en productos comerciales. Correcto también me ha parecido el trabajo realizado por B.D.Wong y por la exótica Lhakpa Tsamchoe, actriz nacida en India, de impresionante belleza (increíble esos ojos) y que interpreta al interés amoroso de los dos protagonistas principales. Como curiosidad, decir que Jetsun Pema interpreta a la madre del joven Dalai Lama y que, en realidad, es la hermana del actual líder budista. No hace falta decir que la fotografía es impresionante. La recomiendo, pero hay que cogerla con ganas y con paciencia.


Título original
Seven Years in Tibet
Año
1997
Duración
136 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección
Jean-Jacques Annaud
Guion
Becky Johnson (Biografía: Heinrich Harrer)
Música
John Williams
Fotografía
Robert Fraisse
Reparto
Brad Pitt, David Thewlis, BD Wong, Lhakpa Tsamchoe, Jetsun Pema, Jamtsho Wangchuk, Mako, Ric Young, Danny Denzongpa, Victor Wong, Ingeborga Dapkunaite, Sonam Wangchuk, Ama Ashe Dongtse, Dorjee Tsering
Productora
Mandalay Entertainment
Género
Drama | Basado en hechos reales

El conflicto Chino

La cinta profundiza abiertamente entre el conflicto aún vigente entre China y la región del Tíbet, situada al noreste del Himalaya y que hoy día se divide entre las zonas bajo dominio chino y la Región Autónoma del Tíbet. De hecho, la peli cuenta el origen de la situación actual con una China intentando dominar un área estratégica, el mismo Tíbet, que impediría a sus enemigos durante la Guerra Fría atacar desde el Oeste.
Una situación compleja y muy delicada que el gobierno Chino se niega a revisitar, tomándose como una afrenta cualquier defensa al pueblo tibetano venga de donde venga. Por poner un ejemplo claro, Brad Pitt y su compañero de reparto David Thewlis (Lupin en la saga Harry Potter) tienen prohibido el ingreso en China por su participación en esta cinta.

Concienciando del problema

Como decimos es un conflicto que viene muy de lejos pero atrajo la atención del mundo cuando a finales de los 80 al Dalai Lama, título que obtiene el dirigente de la Administración Central Tibetana y líder espiritual del lamaísmo o budismo tibetano, se le concedió el Premio Nobel de la Paz por su resistencia constante al uso de la violencia en la lucha de su gente para recuperar la libertad. Así comenzó una nueva etapa de concienciación sobre lo que sucede en el Tíbet, problema que atrajo la atención de mandatarios mundiales y estrellas de Hollywood como Richard Gere, que además captó muchos nuevos adeptos a la religión budista. Por supuesto, al gobierno chino no le gustó nada todo esto.

El budismo y los 90

Con los ojos del mundo fijados en el Tíbet, la década de los 90 supuso todo un impulso tanto en nuevos seguidores del Dalái Lama como de activismo político contra la ocupación china. '7 años en el Tíbet' fue una de las muchas películas que trataron de abordar el problema desde un prisma u otro. Martin Scorsese dirigiría 'Kundum', que narraba la vida y las enseñanzas de Tenzin Gyatso, el decimocuarto dalái lama, el líder político y espiritual en el exilio del Tíbet. Bernardo Bertolucci entregaría primero 'El último Emperador' basándose en el libro 'Yo fui emperador de China', autobiografía de Aisin-Gioro Pu Yi y más tarde 'Pequeño Buda', sobre la búsqueda del siguiente heredero al título. El mismo Richard Gere, que no participa en '7 años en el Tíbet' pidió permiso a los productores para mostrarle el guión al Dalái y que este les concediera su beneplácito.

Un director a la altura

Scorsese y Bertolucci son dos auténticas leyendas, como también lo es el director de '7 años en el Tíbet'. Jean-Jacques Annaud es uno de los mejores directores en activo y en su haber tiene obras tan importantes y tan dispares como 'La búsqueda del fuego', 'El Oso', 'El amante' o 'Enemigo a las puertas'. También es el director de 'El nombre de la rosa', cinta que puedes ver en Cosmo. Debido a la situación política actual tenía prohibido acercarse con su cámara a determinadas regiones del Tíbet y mucho de lo que vemos en la cinta se rodó originalmente en Argentina. Pero tras el estreno de '7 años en el Tíbet' muchos de los espectadores le preguntaron cómo había recreado tan bien los paisajes tibetanos en Sudamérica. Años más tarde Annaud confesaba lo que muchos sospechaban: en secreto, había penetrado en las zonas prohibidas del Tíbet con un equipo de filmación para rodar los paisajes que necesitaba e incluirlos en la cinta sin notificarlo a nadie. Un acto que le podría haber enviado a una prisión china de ser descubierto en el acto.

La implicación de Brad Pitt

El por aquel entonces jovencito Brad, que acababa de estrenar 'Se7en', fue elegido para el papel principal tras ser consideradas otras estrellas como Ralph Fiennes, Daniel Day-Lewis o, por supuesto, Richard Gere. Pitt siempre ha dejado claro que no quiere hacer declaraciones públicas sobre la situación entre el Tíbet y China, y que su participación en esta cinta debería dejar suficientemente claro su posición en el conflicto. Él mismo declaraba que "¿a quién le preocupa lo que yo opine que China deba hacer con el Tíbet? Soy un **** actor. Soy un adulto que se aplica maquillaje". Heinrich Harrer, la persona real a la que Pitt da vida en la pantalla y que falleció en 2006, también opinaba sobre el trabajo del actor, aunque en un tono más jocoso: "Brad Pitt es una terrible elección para interpretarme. Yo era mucho más guapo que él", bromeaba el alpinista.

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