HUIDA HACIA EL SOL | 1956 ‧ Suspenso/Aventura ‧ 1h 39m


Katty (Jane Greer), una periodista norteamericana que trabaja en un semanario, llega a un remoto pueblo mexicano siguiendo la pista de Michael Latimer (Richard Widmark), un famoso novelista de quien nadie tiene noticias. Latimer se siente inmediatamente atraído por ella. Cuando la mujer decide marcharse, el escritor se ofrece a llevarla en su avioneta. Durante el viaje, ella, sin darse cuenta, pone una cartera en la palanca de mandos del avión; el rumbo del vuelo varía sin que ellos lo adviertan y se estrellan en medio de la selva.





Diremos que Huida hacia el sol, tiene mucho romanticismo del de entonces, de aquel en el que las películas no eran perfectas, sino que se limitaban a seguir el orden sin desviarse: primero las presentaciones y luego la trama en forma lineal y cronológica.
Las actuaciones encajan perfectamente en lo que se cuenta. Son personajes que dan el aire que tienen que dar: el escritor a lo Hemingway, corresponsal de guerra que lo fue y alejado románticamente del mundo civilizado; la periodista a la caza del escritor para su reportaje estrella; y los nazis, escondidos también del mundo civilizado pero por otros motivos más prosaicos.
Nos presentan San Marcos, una población mejicana con una pista de tierra por aeropuerto como lugar de introducción. Tiene una escasa población que no hace más que holgazanear para dar la impresión de ser el lugar ideal para que se hubiera perdido nuestro intrépido aventurero y, luego, para el encuentro con la mujer. Un lugar detenido en el tiempo y sin nada que hacer. San Marcos, podemos reconocerla por la bonita iglesia frente a la calle principal, que parece la misma pero reformada que se ve en fotos de actualidad.
La película tiene o intenta tener, el encanto de las aventuras del americano que huye de la fama, que la desprecia, y vive su romántica existencia pescando, cazando y bebiendo con esos nativos que, por supuesto, le tienen como un gran tío y señor al que respetar y obedecer. Una situación muy típica por aquellos años del héroe americano y que sería interminable ponerse a dar ejemplos de películas que se ambientan de la misma manera.

Por supuesto, la aventura no es nada si no aparece la heroína americana, la periodista desenvuelta, valiente, que tendrá su "encontronazo" con el escritor, el principio de tan dulce idilio.
A continuación la pareja llega sin querer a una vieja población escondida en la selva en la que llama la atención las construcciones, típicas españolas, que resultan formar parte de lo que fue una refinería de azúcar de la época de Hernán Cortés. Cuando Mike (Richard Widmark) y Katie (Jane Greer) se encierran huyendo de los perros, se ve perfectamente que ese edificio es una Iglesia, incluso se ven los bancos y un crucifijo muy llamativo y grande que tendría su valor, aunque estuviera "almacenado" en el suelo.
Allí, la pareja, entablarán contacto con unos siniestros personajes. Pues sí, Peter Van Eyck, como personaje nazi se hace odioso, y siendo un holandés más todavía, y Trevor Howard, espléndido como siempre, entrañable, convence con su aire misterioso y deprimido tras diez años escondido en el culo del mundo y con tan penosa compañía.
Interesante ejemplo de romántica aventura que discurre sin demasiadas complicaciones porque lo que importa es el espíritu, el espíritu de aventura del hombre y la mujer.
No es el film una joya escondida en la selva, pero San Marcos, hoy día, tiene pinta de ser un lugar encantador.


Título original
Run for the Sun
Año
1956
Duración
95 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección
Roy Boulting
Guion
Roy Boulting, Dudley Nichols (Historia: Richard Connell)
Música
Fred Steiner
Fotografía
Joseph LaShelle
Reparto
Richard Widmark, Trevor Howard, Jane Greer, Peter van Eyck, Juan García, José Antonio Carbajal, José Chávez, Guillermo Calles, Margarito Luna, Guillermo Bravo Sosa
Productora
United Artists
Género
Aventuras

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