METELETSA, EL INVIERNO DE LOS MUERTOS | 2012 ‧ Terror/Gore ‧ 1h 26m


“Meteletsa: El invierno de los muertos” es la primera película zombie proveniente de la fría Rusia. El invierno ruso es algo terrible... especialmente si llega a medidados de julio. En medio de una tormenta de hielo, algo levanta su horrible cabeza. Es un zombie ruso, sin sentido ni piedad. Un periodista, un Capitán del ejercito, una mujer que huye de su marido y un cámara se verán envueltos en una terrilbe epidemia zombie. Ahora por fin se estrena gratis en España gracias a Cinematte Flix.








Crítica de Óscar Arias para la mansión del terror

“Meteletsa: El invierno de los muertos” ha sido anunciada y distribuida como la primera película zombie proveniente de la fría Rusia. Consiguiendo así recuperar gran parte de su, escaso, presupuesto gracias a la distribución internacional. La dirección e idea original corre a cargo del técnico en efectos digitales Nikolai Pigarev. El cual ya había trabajado en la destacable “Wolfhound, el guerrero” en el año 2006. Siendo el año siguiente cuando comenzó la producción de esta cinta que nos ocupa. La cual, curiosamente, en principio iba a ser un título cyberpunk, pero, parece ser, que debido al presupuesto esta idea se desechó y se optó por rodar una de zombies al más puro estilo.

Para ello Pigarev se rodea de debutantes en su primer trabajo. Tanto en el reparto como en el equipo técnico, algo que se nota, en exceso, en los resultados finales de la película. Y decide centrarse en el universo zombie romeriano con elementos del más reciente found footage. Pero todo ello entremezclado con un montaje realmente calamitoso. Porque reseñar este título es, principalmente, hablar de todos sus fallos y deficiencias, las cuales son demasiadas.

Cierto es que el cine zombie está denostado en los últimos años, pero no vale todo. O no debería valer todo. No vale disponer de un guión sin pies ni cabeza donde van apareciendo personajes que no aportan absolutamente nada y de los que nada se sabe. Lo referente al cura tiene traca. Y, para colmo, acabará siendo todo un killer, ver para creer. O la historia principal, la del periodista y la hija del político corrupto, un galimatías realmente horroroso.


 

Por otra parte sí podemos destacar, casi en exclusiva, la cantidad de gore que nos muestra Pigarev. Mucho de este es un total sinsentido, pero, al menos, decidió no cortarse en absoluto en lo que a líquido rojo y prótesis humanas se refiere. Porque, de verdad, nada más es ni destacable ni salvable.

La dirección es plana, carente de ritmo, y no consigue sacar el más mínimo partido a un, ya de por sí, flojísimo guión. La fotografía es igualmente plana, se nota que está demasiado tratada en postproducción. Del montaje no sé ni que decir. Es digno de enseñar en la escuela para ver que no se debe hacer. La continuidad es nula y el ritmo inexistente. Pero lo peor son los efectos digitales, donde, por cierto, trabaja Pigarev. Lo primero que me sorprende es que la nieve, aquella que da nombre al título de la cinta, esté en un plano irreal de la acción. Vale, acepto que nieve en pleno verano, ¿pero porqué no hay restos en ninguna parte? El pelo de la gente, la calle, coches, etc… Y esto no me importaría si el efecto estuviese bien empastado dentro de la acción, pero es que se nota muchísimo que es una simple máscara puesta en primer término y listo. Vamos, una tomadura de pelo en toda regla.


Como lo es todo lo relacionado al found footage, por cierto. No aporta nada, ni a la historia en sí ni a la técnica cinematográfica. Así en cuanto el cámara de turno muere y dejamos de tener esos absurdísimos planos, que nada tienen que ver con el resto que Pigarev nos muestra, dejamos de tener este tipo de filmación, lo cual supone un alivio más que otra cosa.

Y no voy a criticar lo absurdo, y desconocido, del resurgimiento de los zombies. O de los primeros ataques de estos, donde el bueno de Pigarev trata de introducir con calzador momentos cómicos. Pero con este montaje y dirección es del todo imposible. Así vemos sucederse tramas y subtramas sin mayor sentido. Eso que algunas tratan de entremezclarse para tratar de empatizar con algún personaje. Vamos, el concepto cinematográfico está claro, lo malo son, a todas luces, las formas empleadas.

Sobre las actuaciones es mejor no comentar nada. Estamos ante actores noveles, o con muy poco bagaje, en su inmensa mayoría. Así que no hagamos sangre en este aspecto.


De todos modos muchos, de los elementos que he apuntado tampoco son óbices de estar ante una mala película de zombies. Pero sí puedo decir que debido a títulos como este que nos ocupa el cine Z está tan sumamente denostado. En los últimos años el género se ha plagado de estos subproductos de mala calidad que poco bien hacen al género. Ya que este título podría funcionar si fuese una película amateur o hasta underground, pero de serlo sería más corta, concisa y fiel al género. No sería un título sin vida, como esta “Meteletsa”.

Porque solo podemos destacar la espiral gore y los enfrentamientos en el tramo final de la película, donde vienen guisos de la saga “28 días después” pero con zombies lentos. Conteniendo este final licencias bochornosas y un final que da pie para una secuela. La cual si realizan deberían centrarse en rodar una película con algún tipo de gancho o continuidad. Porque, y esto es de traca, ni el plano dividido en dos del final está bien rodado. Cualquiera que lo vea me entenderá. Calamidad tras calamidad.

Por lo que no creo que esta cinta guste a los aficionados al cine Z, de hecho solo creo que pueda funcionar en alguna sesión golfa. Por no tomarse nada de lo que uno vea absolutamente en serio. En definitiva, esta primera incursión rusa dentro del cine zombie es una auténtica calamidad. Una pena.

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