EL JUSTICIERO | 1974 ‧ Crimen/Drama ‧ 1h 34m




Aunque quizás los más jóvenes solo conozcan la entrega moderna de Bruce Willis, hay que decirles que esta es un remake de la primera y quizás mejor entrega de una violenta saga de películas donde un ya maduro Charles Bronson en el ocaso de su correcta carrera cinematográfica, ha de vérselas con un grupo de desalmados asesinos que, tras ser ignorados por la justicia, campan a sus anchas en la violenta ciudad de Nueva York. Quizás comparable con Harry el sucio, aquí la diferencia reside en que no es un policía el que se toma la justicia de su mano, sino un honrado ciudadano que, harto de ver la pasividad y la indiferencia de las leyes hacia los delincuentes, decide hacer justicia por su cuenta. Ahora Cinematte Flix la estrena gratis para ti.







En los años 70, surgieron una serie de películas, normalmente de bajo presupuesto, en las que solitarios e hieráticos tipos se tomaban la justicia por su mano. De alguna forma era el reflejo de un descontento por parte de la sociedad sobre la futilidad de la justicia y la inoperancia de las fuerzas de seguridad del Estado ante la avalancha de crímenes y violencia que sufrían las principales ciudades de Estados Unidos, aunque fue New York la que se consideró como ciudad paradigmática de esto.

El tiempo ha barrido sin piedad a la mayoría de subproductos de este tipo, quedando prácticamente todos ellos olvidados excepto por algunos nostálgicos. Sin embargo este film, dirigido Michel Winner y protagonizado por una de las estrellas de los 70, Charles Bronson, ha conseguido perdurar, aunque sea en las estanterias de algunos (ya cada vez menos) video-clubs. Bronson interpreta a Paul Kersey, un acomodado arquitecto que a consecuencia de un asalto callejero pierde a su mujer, y la salud mental de su hija, violada por los agresores. Una vez comprobada la inutilidad de recurrir a los medios legales, Kersey decidirá "limpiar" la ciudad de maleantes. El film, tosco, con un exceso de escenas nocturnas, y de bajo presupuesto, se limita a seguir las andanzas de Kersey, encarnado por un imperturbable Charles Bronson, cual pistolero urbano. Hay una cierta voluntad de acercar el polvoriento y abierto western a la gran ciudad, aspecto que se observa en las armas empleadas (parecidas a los colts de los "gun-man" y la resolución de algunos tiroteos.

El film responde a esa sensación de indefensión que sentía el ciudadano medio, y ello explica, sin duda, el éxito en su momento de su respuesta agresiva y vengadora a la violencia imperante. Aunque queda claro que el mensaje es bastante simplista, Charles Bronson, aprovechó bien el tirón para encarnar algunas veces más al "vigilante" autoencargado de limpiar la ciudad.

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