LA TRINCHERA | 1999 ‧ Bélico/Drama ‧ 1h 38m

LA TRINCHERA | 1999 ‧ Bélico/Drama ‧ 1h 38m

LA TRINCHERA | 1999 ‧ Bélico/Drama ‧ 1h 38m

Daniel Craig y Cillian Murphy protagonizan un filme bélico ambientado en la 1ª guerra mundial que nos narra de cerca la vida sufrida en las trincheras. Hemos visto muchas trincheras en cine ya sea en películas como Gallipoli, Senderos de Gloria o la reciente 1917, pero, jamás han sido tan protagonista como esta película de 1999. Como siempre la tienes gratis en Cinematte Flix.









El horror de la guerra se muestra sin apenas tiros, refleja el aburrimiento, la suciedad, la bajeza de la moral humana y lo estúpido de la guerra. Excelentes diálogos, magníficos actores y una descripción de la vida en las trincheras francamente magnífica. Es un film lento eso sí, podía tener más acción también pero es un film muy bien hecho que hace una gran reflexión del horror que supuso la Gran Guerra para los soldados en un ejercicio abrasador de la infesta suciedad de ese horrible lugar dónde se libró la I Guerra Mundial: La trinchera.

El título de la película no miente sobre el contenido de ésta; es decir, se muestra la vida en una trinchera británica y hace coincidir la acción con las vísperas inmediatas a la carnicería de la batalla del Somme, que se inició el 1 de julio de 1916 y finalizaría en noviembre del mismo año.
¿Qué se le puede reprochar a "La trinchera"? En todo caso, que es una producción de serie B en cuanto a la parquedad del escenario por donde la cámara viene y va. O sea, que lo único que vemos es una trinchera algo pequeña, justo el espacio en el que está ubicada la sección de una compañía. Para cualquiera que medianamente conozca cómo se desarrollaba la existencia de quienes habitaban esos fosos donde vivían y luchaban los soldados, llama la atención que no se recrearan los refugios donde dormían (sólo se muestra al respecto el chabolo que ocupaban el sargento Winters -Daniel Craig- y el teniente al mando de la sección). Se supone que el presupuesto de la producción se quedó corto y por eso se plasma a los soldados durmiendo al raso en cualquier hueco del talud. Pero al margen de esta inverosimilitud, se puede decir que la película está bien.
En cambio es rigurosa con la Historia en el hecho de que todos los soldados son jóvenes, muy jóvenes, entre 18 y 22 años. Ello se debe a que Gran Bretaña, cuando entró en la guerra, únicamente contaba con un ejército de tierra profesional pero muy escaso (unos 50.000 hombres). Esta fuerza estaba bien preparada para el combate, pero las batallas habidas en 1914 la dejaron prácticamente sin efectivos. Entonces se recurrió a organizar otro ejército a base de voluntarios, que fueron motivados por una intensa campaña de propaganda. Centenares de miles de jóvenes, sin tener idea de lo que les esparaba, se alistaron. Demasiados de ellos lo hicieron como si fuesen a una especie de turismo bélico, y además, a cada peña de amigos del barrio o del bar se les permitía integrarse en la misma compañía. Por eso en la película todos se conocían previamente antes de llegar a la trinchera.
Lo que ninguno de ellos imaginaba es que se verían envueltos en un fregado tan sangriento como el de la batalla del Somme. Estos datos dan una idea de lo que fue: en la primera jornada perdieron la vida 60.000 británicos, y a lo largo de los meses que duró, la cifra se elevó a casi medio millón. Sus aliados franceses tuvieron mejor suerte en la batalla y en ella dejaron la vida algo más 150.000. Por parte de los alemanes, las bajas fueron de 440.000 hombres.
Pese a la superioridad numérica de los británicos y franceses, y también pese al enorme costo de muertos y heridos, los aliados sólo llegaron avanzar sus líneas en 12 pírricos kilómetros.Todo ello se debió a la fanfarronería del mando inglés (hay una escena de la película que lo refleja muy bien cuando un coronel les dice a los soldados que cuando se inicie el asalto nada habrán de temer porque el fuego de la artillería propia no habrá dejado a ningún alemán vivo); a la pésima elección del sector donde atacarían y, por supuesto, a la nefasta y anticuada táctica de salir de la trinchera en formación cerrada, como si se tratara de una guerra del siglo XVIII y las ametralladoras aún estuviese por inventar. En los cinco minutos finales de la película, cuando avanzan a campo abierto y a plena luz del día, se recoge fielmente lo que fue aquel desastre.

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