Crítica El Caballero Oscuro: LA LEYENDA RENACE parte 2ª


Mundo Return presenta...The Dark Knight Rises crítica...

El pasado miércoles publicabamos una rápida y primera critica de El Caballero Oscuro: la leyenda renace, las prisas así lo obligaban, en ella dejábamos apenas las primeras impresiones del film, el visionado en versión doblada nos impedía tener una impresión más certera de la obra. Como dijimos tras visionar el film en versión original dejaríamos la crítica definitiva del film, pero al final hemos decidido cambiar de idea, ya que tras ver la excelente crítica que nuestro compañero Gwynplaine Thor ha dejado en nuestra página hermana Mundo Return, hemos decidido dejaros integra su crítica del film, primero porque nos ha parecido excelentemente buena y segundo porque estamos totalmente de acuerdo en su visión de la última obra de Christopher Nolan, sin más os dejamos con la crítica de The Dark Knight Rises y no olvidar visitar la página para más información, artículos y reportajes del mundo del arte y el espectáculo.



THE DARK KNIGHT RISES
Alegato heroico contra la crisisHan pasado ocho años desde que Batman desapareciera en la oscuridad, convirtiéndose, en ese instante, de héroe en fugitivo. Al asumir la culpa por la muerte de D.A. Harvey Dent, el Caballero Oscuro lo sacrificó todo por lo que considera, al igual que el Comisario Gordon, un bien mayor. La mentira funciona durante un tiempo, ya que la actividad criminal de la ciudad de Gotham se ve aplacada gracias a la dura Ley Dent. Pero todo cambia con la llegada de una astuta gata ladrona, que lleva a cabo un misterioso plan. Sin embargo, es mucho más peligrosa la aparición en escena de Bane, un terrorista enmascarado cuyos despiadados planes para la ciudad hacen que Bruce regrese de su autoimpuesto exilio.*No voy a decir si es mejor o peor que las anteriores películas, pero desde mi humilde opinión, The Dark Knight Rises es el cierre lógico que Christopher Nolan empezara con Batman Begins hace ya bastantes años. Qué carajo. Es un magnífico broche de oro y la muestra de que su creador ha tenido vía libre para realizar lo que le pareciera. Sin embargo, me da pena que una cierta cantidad de su público, los---odiados---fanboys, parecen ir al cine con una libreta en mano para apuntar cualquier chorrada que les disguste, sólo hay que pasarse por algunos foros para ver la de tonterías que se pueden llegar a soltar por línea o párrafo sin tener en cuenta de qué cojones nos quiere hablar su director y guionista, de ese trasfondo que envuelve el espectáculo de un justiciero enmascarado. 

Vivimos tiempos de crisis, y Nolan no se iba a quedar de brazos cruzados con tan jugoso tema. Pero The Dark Knight Rises va más allá de ofrecer una visión panfletista sobre la época que nos ha tocado vivir, la de los ricos muy ricos y los pobres más que pobres. Traza una línea donde se enfrentan cara a cara los símbolos, eso sí, de forma nihilista, algo que ha ido implícito desde la primera película de la trilogía, el valor que se les da a unos iconos que representan un ideal o una moralidad, incluso una reivindicación. Nos da una lección sobre la mentira sobre la que se sostienen éstos, de la ignorancia que arrastran tras de sí, de una masa cuantiosa de gente que no se plantea el por qué ni la historia que éstos representan. Sólo hace falta salir a una manifestación para ver uno de esos símbolos (hola máscara de Guy Fawkes, banderas segundarrepublicanas y un largo etc.), a los que se les da un significado, cualquiera, el que cada uno le quiera dar, pero sostenido sobre la mentira y la más bendita ilusión, que como tal, es una farsa, valga la redundancia. En esta parábola sociológica, Nolan juega en muchos aspectos con las distintas revoluciones que surgen a lo largo del mapa, destacando y reflejándose en los momentos de agonía de un Bruce Wayne abatido y enfermo que mira por la televisión cómo su mundo se desmorona por culpa de un pueblo sumergido en el miedo y la consecución de unos objetivos que no son tal, teniendo su homónimo en nuestra vida cotidiana, donde podemos ver a la hora del almuerzo un telediario donde se nos socavan nuestras libertades todos los días con medidas injustas. 

En este sentido, The Dark Knight Rises juega con la ambigüedad en casi todos sus personajes, todos poseen una máscara sea imaginaria o no, todos han pecado con la mentira y la han sustentado. Desde Gordon a Batman pasando por Catwoman o incluso el propio Alfred. Y ahí empieza la crítica del director hacia Occidente, al doble rasero que impera en este lado del mundo, en el sacrificio de un bien mayor a través de una mentira, como ya dejara claro Zack Snyder en Watchmen (2009). Miremos atrás, a hace una década, creíamos vivir tiempos mejores y ahora nos damos cuenta que el sistema político y financiero que hemos creado y alimentado se sostiene sobre el engaño. Estamos ante un film que retrata nuestra sociedad, una sociedad crepuscular incapaz de sostenerse, incapaz de cambiar las cosas, una sociedad donde los grises son la nota predominante, donde nadie es tan inocente como se aparenta ni tampoco se es incorruptible. Nolan, inspirado en el libro Historia de dos naciones de Charles Dickens para realizar el guión según sus palabras, refleja en The Dark Knight Rises la división de una sociedad, de sus incongruencias e insensateces, una falsa revolución como lo fue la francesa, una revolución donde no existía más justicia que la muerte y la locura que se mezclaba con la sangre, hecho que más tarde provocó la llegada de un mal mayor: Napoleón Bonaparte, y nos anticipa la hecatombe social que puede darse en un futuro próximo si la cosa sigue así, con la corrupción campando a sus anchas, con la justicia en poder del dinero, y con la soberbia política que el ciudadano medio debe pagar con sus impuestos. Ahí es donde entra el símbolo de Bane, un golpista que agarra por los huevos a todo un país---empezando por Gotham--- prometiéndoles el oro y el moro pero que, no obstante, se desvela como un dictador. La historia de la humanidad está llena de ejemplos como éstos, cuando se abusa del bienestar, la corrupción sale a flote y el sistema creado se tambalea hasta destruirse con un nuevo orden, un orden que el pueblo ve con buenos ojos en un principio y que, sin embargo, es un símbolo falso de libertad. Una revolución no implica justicia, como se nos quiere hacer ver continuamente. 

En el conservadurismo nihilista y las dobles lecturas que nos ofrece a cada momento Christopher Nolan, caben grandes momentos donde este discurso es más que palpable, y muchos se sentirán identificados, pero como todo, corre el riesgo de comprenderse mal si no se ve la resolución del dilema. Hablando claro, el director da un especial interés a los niños, a los jóvenes, las nuevas generaciones, a través de un personaje que para muchos parecerá metido con calzador pero que esconde una agradable sorpresa final, este es Edward Blake, interpretado por un magnífico Joseph Gordon-Levitt que prácticamente toma las riendas del relato y da en la llaga cuando es oportuno, ensombreciendo en muchos aspectos al resto del elenco. Dicho papel simboliza la necesidad de renacimiento en las nuevas generaciones, de romper con el pasado, de tomar nuestras propias decisiones. Tom Hardy como Bane es el enemigo más imponente e inteligente al que Batman se haya enfrentado, Gary Oldman como Jim Gordon está más emotivo que nunca al igual que Michael Caine como el fiel Alfred, el cual tiene uno de los mejores momentos y más dramáticos de toda la saga. En cuanto a los demás, sorprende una versátil Anne Hathaway como Selina Kyle/Catwoman (aunque nunca se la elude como tal), no así Marion Cotillard como Miranda Tate, cuyo papel podría haber sido mejor dada su resolución (sorprendente para muchos pero Nolan se encarga de dejar pistas clarísimas a lo largo del relato). Morgan Freeman como Lucius Fox sigue en su línea de cierta ironía pero sin una gran presencia, y además, no faltará un cameo que no voy a desvelar. Ah, y Christian Bale como Bruce Wayne/Batman está mucho mejor que en los anteriores films, aunque como siempre, parece que la presencia de secundarios carismáticos le ensombrecen de algún modo.


Además de las excelentes actuaciones, hay que sumarle un tempo narrativo lo suficientemente medido y pausado que abarca 165 minutos de metraje, excesivo para algunos pero que se pasa un plis, sin grandes subidas de ritmo como si tenía la anterior The Dark Knight, todo ello por un tono más dramático que de costumbre, gracias a una magnífica presentación de unos personajes sumidos en la confusión y el hastío por una realidad que han moldeado a placer con unos pilares insostenibles. Aunque Nolan flirtea en según qué momentos con algún que otro nimio flashback de dos o tres segundos para ubicar a los que no son muy duchos en la saga, y querer hacerse el tramposo con el final, consigue demostrar---y dejar---los indicios suficientes en este relato detectivesco para que no nos topemos con una resolución made in Shymalaian, o sin ir más lejos, con Origen (2010) o la regular El Truco Final (2006). Técnicamente es un prodigio en el que prácticamente casi todo se ha hecho con imagen real, efectos reales en el mismo rodaje (esa nieve), y muy poco de efectos digitales, logrando con esto que nos creamos lo que pasa en pantalla, joder, hasta el Batplano parece real (aunque no lo es), donde podemos destacar esa espectacular secuencia inicial entre dos aviones y rodada de verdad. Y si vamos a un cine IMAX, nos sumergiremos de lleno en la experiencia, ya que ha sido rodada con estas cámaras. Por otro lado, la partitura musical de Hans Zimmer vuelve a sorprendernos con la percusión tan característica de la saga, pero que aporta scores como los cánticos que caracterizan al personaje de Bane, o el minimalismo y el misterio para la figura de Selina Kyle reflejado en la canción Mind if I cut in, una de mis preferidas de esta banda sonora.

En definitiva, que ya me estoy alargando, un peliculón imprescindible que no dejará a nadie indiferente y que dejará una impronta en una buena  parte del público y de la historia del cine, aunque muchos se nieguen a creerlo o quererlo.
Gracias Nolan.
Análisis escrito por Gwynplaine Thor

THE END

Comentarios

  1. La trama me ha parecido inverosimil. Aquí la peña se pone a escribir 1500 palabras y soltar discursos sobre la crisis, la doble moral de los personajes... pero la pelí ¿es buena? En mi opinión entretenida es, pero me parece que la historia es poco creible y se dispersa por momentos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Los comentarios en este blog están moderados. Si no abusas del SPAM se publicarán.