Crítica: SIN SALIDA, de John Singleton

El ídolo de Crepúsculo, protagoniza película...

A continuación, nuestra crítica.









SIN SALIDA
Crepúsculo+Bourne=Nada bueno

A veces pienso que eso de la igualdad de géneros es un chiste que se inventó alguien muy optimista, políticamente correcto y que le encantaba la serie Agujetas de color de rosa. ¿Qué por qué digo esto?

Hay una constante que llevo escuchando, y observando, desde que mi hermano me puso Regreso al Futuro en formato VHS cuando no era más que un renacuajo que se chupaba el dedo y no se sabía aún qué era eso de Internet, y es que mientras el público masculino ve cine y va al cine para ver una buena historia o que por lo menos sea entretenida, el femenino roza todo lo contrario, entre el romanticismo ultraedulcorado y la explotación de estrógenos por ver tios cachas. Que no se me interprete mal, hay de todo, y peco adrede de un juicio de una simpleza apabullante, pero lo que si es cierto es que nunca he oído hablar a un chico de que ha pagado seis o siete euros por ver una película llena féminas inalcanzables, cosa que sí pasa con el género contrario, casi siempre adolescente. Quinceañero. O con síndrome de Peter Pan. Da igual.

Esta vez, y a falta de estúpidos argumentos conservadores y castos como la saga Crepúsculo, el público de quinceañeras puede estar de celebración, Taylor Lautner protagoniza este film que tenemos entre manos de principio a fin. A partir de este momento, creo que pocas personas me leerán. Da igual que la película sea dirigida por John Singleton, autor de A todos Gas 2 y Four Brothers (la verdad es que importa bien poco), que en la película haya actores de la talla de Maria Bello, Alfred Molina, Michael Nyqvist, Jason Isaacs o incluso Sigourney Weaver también importa bien poco a la producción. Aquí, lo único que corta el bacalao es el cara palo de Taylor Lautner y la chica florero de Lily Collins. El primero puede presumir de una expresividad digna de ese animal que llamamos ''perezoso'' (si, ese que se pasa los días colgado de un árbol sin apenas moverse), mayor de la que hace gala nuestro querido y sufrido Keanu Reeves, que ya es decir mucho. De la segunda sólo podemos decir que está puesta ahí para empatizar con el público femenino, su conflicto se resume a ‘’estoy con novio celoso, llego a una party, veo al mono con tutú de Taylor, él me mira, yo lo miro, yo acabo la relación con mi novio, me meto en lío con el cara palo, y acabo enamorándome perdidamente de él’’. Después de esto último, muchas pensarán, ‘’oh si, todo es posible, Taylor será mío’’. No importa si peli tiene moraleja, eso es lo de menos (de hecho, ni la tiene).

El argumento es predecible hasta decir basta, el protagonista es un joven vividor que, de repente, descubre que sus padres son adoptivos y que forma parte de una conspiración gubernamental, por lo que será perseguido hasta la extenuación en la búsqueda de su verdadera identidad. Omitan cualquier paralelismo con la excelente saga de Bourne. Dejando a un lado este coñazo forzado hasta lo indecible, el guión, dicho sea de paso, es impresionantemente mediocre desde el primer segundo, lleno de tópicos uno tras otro, con un arranque que abusa de sobredosis de testosterona. Testosterona con los amigos, testosterona con el padre, con la chica sexy, qué demonios, testosterona en toda la peli. Y la platea echando estrógenos. Si a esto le añadimos una pésima realización sin estilo, música y fotografía del mismo calibre, y la elección de unos actores protagonistas cuanto menos, discutible, donde sólo prima vender y atraer a un cierto sector adolescente, tenemos ante sí una película verdaderamente olvidable y que sólo responde a la moda de unos supuestos actores de una famosa franquicia que, cuando acabe sus días, éstos desaparecerán del consciente colectivo (lo del subconsciente dejémoslo a un lado). Muy olvidable. De hecho, nadie la recordará dentro de una semana. Durante la proyección deseé que Weaver se convirtiera en Ripley, cogiera el lanzallamas y le prendiera fuego a todo. Eso si que es testosterona, joder.


Análisis escrito por Gwynplaine Thor

Comentarios

  1. Me parece increíble juzgar e insultar al público femenino por lo que vayan a ver unos adolescentes y tan patético me parece ir a ver una película porque salga un tío bueno que porque salgan explosiones. Espero que no se me censure mi comentario por mostrar mi rechazo ante la misoginia de la que aquí se hace gala.

    ResponderEliminar
  2. Hola to be continued, por supuesto que no serás censurada o censurado, y además comparto tu opinión, pero cuando dices que rechazas la misoginía de la que aquí se hace gala, espero que te refieras a este artículo en concreto o a su autor en particular, y no lo amplíes al resto de la página que queda libre de ese acto tan básico y deleznable. Pero por suerte todos los redactores de esta página tenemos libertad absoluta a la hora de plasmar opiniones y negación absoluta para censurar opiniones y este es un caso más.
    Un saludo de un redactor que apoya tu causa.

    ResponderEliminar
  3. La diferencia es que los chicos se bajan esas películas por internet, sin pagar, habitualmente con muchas X en el título. No sé qué es peor de las dos cosas.

    De verdad que alucino con lo mucho que sigue despreciándose a las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad y, ahora, de internet.

    ResponderEliminar
  4. Me parece que en todo caso los hombres tienen mas fama de "salidos" que las mujeres. Tampoco lo veo tan mal que las chicas vayan a ver a su actor favorito, porque esté de buen ver y tal. Pienso que hay de todo, tanto de chicas como de chicos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Los comentarios en este blog están moderados. Si no abusas del SPAM se publicarán.