JUEGO DE TRONOS: Previo serie HBO [Episodio 16] La orden de la caballería


Lance, ex-escudero de Robert Baratheon
 Existen muchas historias sobre caballeros de brillante armadura que llevan a cabo impresionantes gestas, pero no todos los caballeros son honorables ni de noble cuna. Muchos niños sueñan con convertirse en caballeros algún día, y las niñas sueñan con desposarse con alguno. Los hijos de los nobles pueden comenzar su formación como pajes a los ocho o nueve años, para luego convertirse en escuderos. Es posible que lleguen a ser nombrados caballeros a edades tan tempranas como los quince o dieciseis, pero algunos nunca lo consiguen (hay muchos escuderos de avanzada edad).
La caballería es un rango marcial, y por ello no se puede nombrar caballero a un hombre incapaz de empuñar un arma, por muy noble y poderosa que sea su familia.
Loras Tyrell en el torneo de la mano del rey
El ideal caballeresco también tiene un componente religioso, por lo que sólo pueden consagrarse a él quienes veneran a los Siete. Los hombres del Norte, que adoran a los antiguos dioses, pueden ser excelentes guerreros por méritos propios, pero casi nunca son ordenados caballeros. La ceremonia de investidura suele consistir en velar armas durante la noche ataviado unicamente con un vestido de lana holgado y sin teñir. Al rayar el alba, el aspirante camina descalzo hasta donde le aguardan un septón y un caballero. El septón le unge con siete óleos sagrados, y el caballero le administra el espaldarazo con su espada mientras invoca el nombre de los Siete.
ser Jaime Lannister, el caballero por antonomasia
Sin embargo no es necesario celebrar esta ceremonia para ser ordenado, pues cualquier caballero puede ungir a otro, incluso en plena naturaleza. El aspirante debe prestar un juramento solemne, tras lo cual el caballero le concede su nuevo título en nombre de los dioses. Nobles, plebeyos e incluso bastardos pueden convertirse en caballeros, aunque ninguna mujer lo ha sido jamás. Los caballeros reciben el titulo de "ser", que precede siempre a su nombre, y no al de su familia; así, es correcto decir "ser Jaime" o "ser Jaime Lannister", pero no "ser Lannister".
El modo formal de dirigirse a un caballero es mediante el título de "ser", y puede utilizarse aun cuando se ignore su nombre. Un caballero puede elegir su propio escudo de armas, que no tiene por qué ser el mismo que el de su familia; sin embargo, sólo un hijo legítimo puede heredar el escudo de armas de su padre. En caso contrario debe diseñar su propio blasón.
Como es lógico, no faltan hombres que afirman ser caballeros sin haber sido ordenados. Aunque es difícil demostrar la falsedad de semejante aseveración, pueden ser castigados por ello. Por otro lado, existen historias maravillosas sobre caballeros misteriosos que aparecen en los torneos con escudos ocultos o desconocidos, para luego sorprender a todos los presentes al revelar su identidad como alguién famoso o importante.
Los caballeros pueden recibir feudos y fortalezas, en cuyo caso se les conoce como caballeros hacendados o con tierras. Pero ni siquiera el mayor y más acudalado de los caballeros posee más autoridad legal que el más pequeño de los señores nobles. Los caballeros suelen jurar lealtad a un señor concreto y cumplen su juramento manteniendo la paz en sus tierras y defendiendo su legitimidad como gobernadores de las mismas. Los caballeros que carecen de señor se denominan caballeros errantes; suelen ser bastante pobres y ofrecen sus servicios a quienes les proporcionen comida y alojamiento.

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