Bonus Track: Led Zeppelin y su perro negro

Cuando tienes tres músicos talentosos y de larga experiencia musical, y a eso le agregas un frontman con una voz notable que se adapta al ciento por ciento a lo que buscan los demás, estámos hablando de un "dream team" en estado puro que jugaría de local en cualquier parte del mundo con sus extraordinarias piezas musicales. Eso resume la trayectoria de los Led Zeppelin, una banda de calidad y que en su cuarto LP, el soberbio "Led Zeppelin IV" (1971), dejó muy en claro que no sólo eran buenos tocando Hard Rock para menear las melenas y que la experimentación musical tambien era de su gusto.

Hoy hablaremos de la canción que abre el disco, esa que tiene la misión de encantar al oyente, la encargada de abrir la puerta de este gran disco. Hoy hablares de "Black Dog"...

Esta canción fue escrita por Jimmy Page, Robert Plant y John Paul Jones en las míticas y extensas sesiones de grabación en los estudios de Atlantic Records.
La historia cuenta que el bajista John Paul Jones fue quien empezó a escribir la canción luego de escuchar el disco 'Electric Mud" del gran Muddy Waters, donde quedó impresionado con el sonido del bajo en varias de las canciones que contenía esa obra escencial del blues .
En pocos minutos, Jones ya tenía escrita la famosa línea de bajo y el riff de guitarra que entrarían en esta canción, el cual fue depurado en el estudio por los dedos del maestro Jimmy Page que le incorporó uno que otro efecto de sonido a su guitarra en la interpretación y posterior grabación.
El "mago" Page utilizó varias pistas de sonido en la grabación de las partes de guitarra, esto lo hizo grabando varias veces el riff y luego sobreponerlos como si fueran bizcochos de una rica y esponjosa torta (?). Aparte de eso, Page tuvo la genial idea de usar varios amplificadores dentro del estudio, para que suene potente y a la vez destructor ese riff. Allí esta el secreto de esta canción...

Luego de eso, Page y Bonham empezaron a grabar las partes de batería y los cortes que el guitarrista había ideado para que Plant improvise la letra de la canción. Bonham, fiel admirador del gran Little Richard, se inspiró en la canción "Keep a Knockin" para idear la parte de la batería.
Ese juego entre guitarra y batería es uno de los detalles musicales mas llamativos dentro de la canción, ya que la gran interpretación de la guitarra de Page y la dureza de los golpes a la caja por parte del gran John Bonham, crea un ambiente digno del rock más ácido y que nos muestra toda la potencia de esta famosa banda en su nivel máximo de inspiración musical y experimentación en los arreglos de estudio.

Al escuchar la canción, se nota que Page disfrutó como un niño tocar guitarra en esta grabación, ya que puso sus mejores solos, arregló y regrabó varias partes e incluso se dió el lujo de crear un efecto que hace pensar que se va a caer sobre el escenario luego de tantos movimientos rápidos de sus dedos.

Una vez que sus compañeros ya tenian terminada la música, Plant empezó a escribir la letra de la canción, basandose en la idea que le planteó Jones: "Que sea una canción para bailar y saltar".
Los arreglos vocales fueron ideados por Robert Plant, que se inspiró en la canción "Oh Well", que la banda inglesa Fleetwood Mac había publicado en 1969. En esta canción destacaba el hecho de que la parte vocal se cantaba sin acompañamiento musical alguno, creando un ambiente divertido en la canción. Plant tomó esa idea y la plasmó en la canción que estaban grabando. La idea del vocalista de Led Zeppelin calzó muy bien en la canción y le dió ese efecto dinámico, marcado con ecos y efectos vocales, que hace tan interesante a esta pieza clásica del rock.

Terminada la canción, los cuatro integrantes empezaron a buscarle un título a su nueva creación. Se "cranearon" diversos títulos, pero nada los convencía.
Días despues, la banda se dirigía a los estudios ubicados en Grange Headley, con el fin de grabar su mega-hit "Stairway To Heaven". Ese día se les atravezó en el camino un enorme perro de color negro que dejó muy asustados a Plant y compañía. Tras pasar el susto y luego de mirarse las caras con risas y picardía, decidieron colocarle a su canción: "Black Dog". Así de simple, aunque dicho título no tiene nada que ver con la temática de la letra... Aunque con los Led Zeppelin nunca se sabe.

Una canción para menear las melenas hasta el suelo, y descubrir el poder musical de estos 4 jinetes del buen rock, ese rock que iba mas allá de lo comercial...


Comentarios

Publicar un comentario

Los comentarios en este blog están moderados. Si no abusas del SPAM se publicarán.