Especial semana PIRATAS: un repaso a los clásicos de la literatura

Desde hace mucho, mucho tiempo, piratas, corsarios, bucaneros y filibusteros, llenan con sus múltiples y diferentes historias y aventuras, miles y miles de páginas de la toda literatura internacional. Pero antes de continuar permitidme que nos paremos un instante para intentar distinguir la diferencia que hay entre unos y otros.


Creo que tenemos todos bastante claro cuál es la definición de Piratas.  Personas que se dedicaban fundamentalmente al abordaje de barcos en el mar, con el único objetivo del lucro personal. No dependían de nadie, ni rendían cuentas a nadie, tampoco tenían influencia política o ideológica. Sólo respetaban a sus similares, a los barcos con bandera pirata. En ocasiones, también se dedicaban a pedir rescates por pasajeros, o vendían esclavos capturados. En resumen, eran vulgares ladrones de mar que actuaban al margen de toda ley, y muchas veces de forma bastante sanguinaria.

En cuanto a los Corsarios, éstos eran los tripulantes de buques que practicaban la piratería atacando a barcos y bienes de gobiernos, con permiso de sus países enemigos, a cambio de una parte del botín. Los Corsarios llevaban en su poder documentación que les autorizaba a llevar a cabo tales actos. Estos documentos recibían el nombre de “Patente de Corso”. Una parte del botín incautado se llevaba a la Nación que les otorgaba la patente, a cambio de su protección y de la utilización de sus puertos. Es decir, eran piratas al servicio de países con intereses en la zona.

El concepto de Bucaneros es algo más diferente.  Eran cazadores de ganado que vendían sus pieles y su carne ahumada a los barcos piratas que actuaban por la zona, quienes sabían apreciar el sabor y la durabilidad sus carnes. Los bucaneros vivían en la más salvaje libertad, nadie les mandaba ni reconocían ninguna autoridad. Esta circunstancia atrajo a todo tipo de gentes desahuciadas, proscritos, fugitivos, esclavos, indios rebeldes, desertores, perseguidos, etc. En algunas ocasiones, cuando el negocio no andaba bien, llegaban a practicar la piratería por su cuenta. Los bucaneros actuaban sólo en el ámbito del Caribe.

Y por último intentaré explicar que eran los Filibusteros. Aparecieron a partir de 1630 en el mar de las Antillas. Los bucaneros, perseguidos y expulsados de la Española por las autoridades, se refugiaron en la Isla Tortuga. Pero allí no había caza, por lo que se encontraron ante un dilema para poder subsistir, o iban en canoas a La Española para cazar, o tenían que dedicarse a la piratería. Es así como nacen los Filibusteros, bucaneros que se transformaron en piratas. Se unieron en una poderosa asociación denominada “la Cofradía de los Hermanos de la Costa”, y de esta forma hacerse más fuertes y poder hacer frente a posibles eventualidades. Más tarde muchos filibusteros fueron utilizados, financiados, y apoyados extraoficialmente, por potencias europeas con intereses en el comercio de la zona, o bien con pretensiones colonialistas. Una característica de los filibusteros era su forma de actuar: asaltaban barcos próximos a la costa, o saqueaban las localidades costeras.



Una vez aclarados estos conceptos, aunque sea de una manera muy básica, proseguiremos nuestro camino por el mundo de la piratería en la literatura. Grandes románticos dedicaron poemas a esos fieros marineros que surcaron los mares, como por ejemplo Lord Byron (El corsario),  o Espronceda (La canción del pirata).

Y en prosa fueron muchos los que pusieron su pluma al servicio de las aventuras y desventuras de estos personajes.

Se han escrito muchas obras de piratas, pero quizás sea a finales del siglo XIX, comienzos del XX, cuando empiezan a darse las mejores muestras literarias de este género. Son novelas con un fuerte carácter aventurero, lo que las ha llevado con el paso del tiempo a ser consideradas obras clásicas juveniles. Destacan en esta época, entre otros, autores como Robert Louis Stevenson, Emilio Salgari, John Steinbeck, Rafael Sabatini, Julio Verne, Howard Pyle y Walter Scott, aunque éste último es un poquito anterior, y si nos remontamos aún más en el tiempo, cómo no, Daniel Defoe.

Os invito a viajar un rato por algunos de estos títulos llamados clásicos:

VIDA, AVENTURAS, Y PERIPECIAS DEL CAPITÁN SINGLETON. (Daniel Defoe, 1720)


Hablando de piratas y de literatura no podíamos pasar por alto el que ha sido considerado el primer clásico de las novelas de piratas, Vida, Aventuras y peripecias del Capitán Singleton, cuyo título se ha visto recortado con el  tiempo dejándolo en Las aventuras del Capitán Singleton.  En ella, el autor nos convierte en partícipes de las aventuras y peripecias de este singular capitán. Raptado de niño, fue embarcado muy joven, participó en un motín, atravesó África, ganó una fortuna, se arruinó, y finalmente se hizo pirata, recorriendo mares e islas desde las Canarias a las Indias Occidentales y desde el cabo de Buena Esperanza a las Orientales. No hubo barco que surcara el mar que no temiera el acoso de este pirata. Narrada en primera persona, el capitán Singleton nos cuenta sus correrías allende los mares y cómo su amigo Wiliam finalmente le termina alejando de su vida como pirata.



EL PIRATA. (Walter Scott, 1821)


Corría el año 1724 cuando el capitán de un barco pirata, un desvergonzado inglés denominado Goffe, desembarcaba en las islas Shetland, en Escocia. Allí, entre otras muchas correrías, seducirá a una noble dama prometiéndole que contraerá matrimonio con ella. Pero Goffe, capturado por la justicia inglesa, será trasladado y ajusticiado en Londres por sus múltiples crímenes. Ella, movida por una superstición de la isla se verá obligada a viajar hasta ese país para deshacer ese promesa, o de lo contrario se le aparecerá el espíritu del muerto



LA ISLA DEL TESORO.  (Robert Louis Stevenson, 1883)


Esta novela vio la luz en libro por primera vez en el año 1883, aunque fue publicada originalmente por entregas en la revista infantil Young Folks entre los años 1881 y 1882. Sería el primer éxito como novelista de R.L. Stevenson. Hoy está considerada no sólo un clásico de la novela juvenil sino también en el género de la novela de aventuras. Sin duda un libro que se ha hecho imprescindible en cualquier biblioteca.

La historia está narrada por el protagonista, Jim Hawkins, un niño que trabaja en una posada que es asaltada por piratas que buscan el mapa de un tesoro escondido. Una serie de circunstancias hacen que el mapa caiga en sus manos. Tras convencer al Doctor David Livesey y al aristócrata John Trelawne para que le acompañen, se enrola en la goleta La Española con rumbo a la Isla del Tesoro. Durante la travesía, Jim se da cuenta que la tripulación en una banda de piratas capitaneada por el malvado John Silver (siempre con su loro Flint en el hombro) que tienen intención de apoderarse del barco. Emoción, y una buena dosis de aventuras típicas de piratas, con sus luchas, tormentas, etc., nos acompañarán a lo largo de su lectura mientras sus protagonistas van en busca del tesoro escondido tiempo atrás por el capitán Flint.



EL CORSARIO NEGRO. (Emilio Salgari, 1898)


Con esta novela Emilio Salgari inicia una serie de cinco obras protagonizadas por el noble italiano Emilio de Ventigimilia, señor de Roccabruna y Valpenta, llamado El Corsario Negro, quien recurre a la piratería para vengarse del gobernador de Maracaibo, Van Guld, asesino de sus dos hermanos.

La historia, ambientada en el siglo XVII, nos cuenta como El Corsario Negro organiza una temeraria expedición hasta la ciudadela de Maracaibo para vengar y rescatar el cadáver de su último hermano, el Rojo, que se encuentra todavía ahorcado en la plaza central de la ciudad. Para ello solicita la ayuda a los filibusteros de la Cofradía de los Hermanos de la Costa, y juntos zarparán rumbo a Maracaibo. Una serie de acontecimientos inesperados darán lugar a un sin fin de aventuras de todo tipo donde se entremezclan historias de amor, guerra y venganza.  Un magnífico libro de aventuras absorbente de principio a fin.



LOS TIGRES DE MOMPRACEM. (Emilio Salgari, 1900)


Los Tigres de Mompracem, también conocida como El Tigre de Malasia, es el segundo tomo de la saga “Piratas del sudeste asiático”, iniciada con la novela Los misterios de la jungla negra, y compuesta por un total de once libros. Esta saga tiene como principal protagonista a Sandokán, quien curiosamente aparece por primera vez en este segundo tomo, Los tigres de Mompracem.

El intrépido Sandokán, quien fuera el soberano  de la isla de Mompracem, un reino destruido por los ingleses, se dedica a recorrer las costas de Malasia con sus hombres, mercenarios que obedecen sus órdenes con una lealtad inquebrantable, ejerciendo cruelmente la piratería contra su enemigo británico. Por ello, es conocido por el sobrenombre de “El Tigre de Malasia”. Asalta los barcos británicos con audacia y fiereza, movido por una poderosa fuerza: la venganza. La única persona que es capaz de ejercer un control sobre su temperamento es su inseparable compañero portugués Yánez, que para suerte de Sandokán tiene mayor sentido común que él y la mente más sosegada a la hora de sopesar cualquier correría que el Tigre de Malasia intente emprender.

Un día Yánez habla a Sandokán sobre Lady Mariana, la sobrina del gobernador de la colonia inglesa de Labuán, joven dama que por su extraordinaria belleza es conocida como “La Perla de Labuán”. Impresionado por los comentarios de su amigo, emprenderá una expedición con objeto de conocer a tan hermosa mujer.



LA TAZA DE ORO.  (John Steinbeck, 1929)


Aunque esta obra fue editada por primera vez en 1929, el autor la revisó nuevamente en el año 1957.
La obra, ambientada a mediados del siglo XVII, nos narra la infame vida del pirata galés Henry Morgan quien, junto con sus temidos hombres, asedió durante años las rutas marítimas españolas, y arrasó las costas de Cuba y las colonias hispanas, llevando el terror por doquier. Dominado por la codicia, el pirata Morgan alimentaba dos ambiciones: conquistar Panamá (La Taza de Oro) y poseer a la misteriosa mujer conocida como La Santa Roja, de la que se decía era la mujer mas hermosa del Caribe. Una vez más, aventura y amor se entremezclan en una combinación perfecta.


fuente: http://www.bibliofiloenmascarado.com/

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